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viernes, 22 de agosto de 2014

¿Seré la peor mamá del mundo?

Vivir una experiencia tan difícil con nuestro hijo nos ha dejada muchas secuelas emocionales  usualmente los papás de niños prematuros tienden a sobreproteger a sus pequeños. Una de las primeras reglas que me puse con Santi fue evitar ser una mamá así, no ha sido fácil, muero de miedo por dentro pero trato de aguantar el gritar ¡Cuidado! Cada 5 minutos. Creo que el sentimiento es mayor cuando cargamos con la culpa de que nuestros hijos hayan nacidos antes o con cierta condición.

A mí nunca me ha gustado ver a los niños amarrados como tamales o envueltos en 3 juegos de ropa, siempre he vestido a Santi lo más ligero posible, claro que si hace frió pues ocupamos una chamarra o un suéter  y pues por la calle las señoras (sobre todo mayores) me van diciendo: “Hija, tápalo pobrecito…” ahora que ya gatea muy bien quiere comenzar a caminar y yo muy obediente lo bajo en cualquier lugar que me parece él puede explorar e igual: “Está muy frío el piso…se va a ensuciar…”  y me hacen sentir la peor mamá del mundo.

lunes, 19 de mayo de 2014

El hospital mi nueva casa

Tres días despues de que mi niño nació, pude conocerlo, la primera vez era solo un recuerdo borroso entre la anestecia y la realidad.

Conocí la "tortura", saber que tienes un hijo que llevaste dentro de ti por meses y no poder ver su carita, ni tocarlo, ni besarlo es un castigo. Si he pecado, este ha sido mi castigo.

Al llegar por primera vez a la  Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), estuve a punto de desmayarme, me derrumbe de nuevo. Pobrecita enfermera le di un buen susto.

Al final de la sala estaba la incubadora 7, lo vi por fuera, no quiero describirlo porque no es agradable, solo puedo decirles que sentía mil agujas clavarse en mi corazón.

jueves, 8 de mayo de 2014

Eso no me puede pasar a mi

Cada visita al ginecólogo me llenaba de ilusión, escuchar ese pequeño corazón me irradiaba paz, amor, serenidad.

Hasta que... llegando a la semana 24, algo parecía no estar bien, no parecía nada grave, de cualquier forma mi doctor decidió hacer un nuevo ultrasonido a los pocos días. El resultado, mi bebé estaba dejando de crecer, parecía que estaba perdiendo liquido y aquí comenzó mi historia de terror.

Directo a un especialista materno-fetal. Sesionaron varios doctores mi caso y el tratamiento fue: reposo completo, vitaminas y complementos a tope, 4-5 litros de agua al día, muchos medicamentos y Viagra!, sí, leyeron bien, V-i-a-g-r-a.

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